Facundo Sava, cuando el fútbol y la psicología social se vuelven libro

Por Juan Pablo López y Matías Salas

Antes de que empezara el Torneo Apertura, Facundo Sava, el entrenador de Sarmiento de Junín, tuvo una alegría que vale un campeonato. Salió su segundo libro: «Fútbol y psicología social. Una filosofía de vida», un trabajo de años en el que es coautor junto con su primer terapeuta, el psicólogo Fernando Fabris. La obra recorre muchísimos aspectos del fútbol y de la vida institucional y está concebido para que llegue a públicos especializados y no tanto, un material más que útil para el periodismo deportivo, por ejemplo. Psicólogo social, con una carrera de goleador que enlaza a Ferro, Boca, Gimnasia, Fulham, Celta de Vigo, Lorca, Racing, Arsenal y Quilmes y un ya extenso recorrido como técnico, Sava explica en esta charla por qué eligió al libro como camino para poner en debate estas ideas y analiza el papel de los medios y los periodistas sobre el lugar de la psicología y la psicología social en el fútbol. El libro se consigue en la web de Ediciones Al Arco (edicionesalarco.com), el sello con el que también publicó su primer volumen, Los colores del fútbol.

-¿Qué impulsó este libro?

-Cada tanto hablábamos con Fernando Fabris. Yo le mandaba unos jugadores para que los atendiera, ya que creía que necesitaban su ayuda, y así fuimos formando una relación más cercana. Cada tanto nos juntábamos a charlar en un bar y, cuando nos queríamos dar cuenta estábamos tres o cuatro horas conversando de fútbol, de psicología social, de instituciones, de todo lo que nos apasiona. Y dijimos “che, esto está muy bueno para ponerlo en un libro”. Entonces empezamos a grabar nuestras charlas. Primero escribíamos un poco de lo que hablábamos, algunos temas principales y después dijimos: “No, esto no nos alcanza, vamos a grabar lo que hablamos porque es muy bueno y por ahí perdemos algunas cosas” ya que escribiendo hay detalles que no podemos retener, así que empezamos a grabar. Después el material se lo pasábamos a los hermanos Bajo, Fernando y Federico, que son periodistas, y ellos nos pasaban a papel lo que nosotros habíamos hablado y ahí empezábamos a trabajar sobre eso nosotros.

-¿Les llevó mucho tiempo?

-Esto nos llegó antes de la pandemia, unos cinco o seis años atrás. En la cuarentena metimos un montón de temas distintos y grabamos por Meet, por Zoom, por esas plataformas. Lo trabajamos un montón y el año pasado lo terminamos de pulir. Se lo mandamos a alguien para que lo corrigiera un poco y nosotros le dimos un montón de vueltas a cada tema, agregamos, sacamos, queríamos que quedara muy bien el libro, que quedara como quedó. Tratamos de resumir bastante para que sea entendible para todo tipo de personas, nosotros en el ambiente de la psicología, la psicología social, y por supuesto en el ambiente del fútbol también, en instituciones. Así que lo hemos trabajado muchísimo y es por eso que creemos que hicimos un libro que importa.

-¿Por qué?

Porque no solo son las palabras, los hechos, sino que la gente lo pueda leer y pueda tener algunas herramientas de las que aprendimos nosotros. Transmitir las herramientas que aplicamos y nuestras experiencias para que la gente del fútbol o de cualquier ámbito pueda leer y utilizarlas también.

Una alegría. Sava con su nuevo libro. Se consigue en edicionesalrco.com

-¿Cómo conociste a Fernando Fabris?

-Yo tenía 23, 24 años. Cuando empecé a hacer terapia. Fue a través de mi viejo que lo conocí porque era amigo de él. En ese entonces había querido dejar de jugar al fútbol y mi viejo me decía “antes de dejar, ¿por qué no le ves a Fernando? Él te puede ayudar”. Ahí empecé a destrabar algunas cositas con él y empecé a sentir un montón de cosas muy positivas en mi rendimiento, en mi vida privada, en todos mis aspectos, gracias a su trabajo. Después me fui al exterior. Estando afuera, me recomendó otro terapeuta en Inglaterra y cuando ya volví acá, me recomendó otro que era maestro de él y ya quedamos como amigos.

– ¿Notás prejuicios en el mundo del fútbol?

– Todavía algunos sí, cada vez menos. Ya la mayoría de los equipos tienen un psicólogo o un grupo de especialistas interdisciplinarios, ya sea psicólogos sociales, psicólogos, nutricionistas, todo esas cosas que ya están, asistentes sociales, psicopedagogos, o sea, los equipos, su gran mayoría, no todos, pero la gran mayoría, este grupo de trabajo ya lo tienen.

Y cada vez más escucho jugadores de todos los ámbitos, internacionales, de la selección, de otros deportes también, diciendo que la terapia les ha ayudado mucho a ser mejores personas y jugadores. Y bueno, en ese sentido también creo que el prejuicio está cada vez menos instalado en el ambiente del fútbol. Y con el correr del tiempo, seguramente mucho más, porque yo entiendo que la cuestión mental, es muy importante en los deportistas, entrenadores, dirigentes, y en todas las personas que estén relacionadas a un equipo de fútbol.

-¿Qué te atrajo a estudiar psicología social?

– Estudié dos años de Ciencias Económicas cuando terminé el secundario, pero, como no tenía auto, volvía muy tarde, a las doce o doce y media de la noche de la Universidad de La Matanza. Eso en el segundo año, el primero cursé en la Universidad de Morón. Y la verdad que terminaba muy cansado, me costaba subir de peso para jugar al fútbol porque a la mañana siguiente, estaba medio justo de dinero y me tenía que ir caminando hasta la estación de Ituzaingó para tomar el tren o colectivo. No podía recuperarme bien. A la tarde me tenía que ir al gimnasio, a veces hasta Vicente López, andaba mucho y necesitaba estudiar algo que no me requiriera tantas horas. Mi viejo, psicólogo social, me explicó un poco lo que era la carrera, pensé que me podía servir para lo que me gustaba, que es todo lo que está relacionado al fútbol.

-¿Siempre te interesó el trabajo en equipo?

-Mi viejo siempre manejó grupos porque él daba clase de teatro y después fundó el Frente de Artistas del Borda. Y mi vieja también fue directora de escuela, de jardín de infantes, y estuve bastante relacionado con lo que es el trabajo en equipo. Por eso creía que también en el futuro me podía servir. Carlos Griguol, ya en ese momento, cuando me dirigía en Ferro, en un entrenamiento me dijo que me veía cosas de entrenador y que anotara todos los trabajos que hiciera con él o con cualquier otro DT. Ya ahí tenía en el futuro la idea de poder ser entrenador. Cuando mi viejo me contó de qué trataba la psicología social, creí que me podía servir mucho. Me metí en la escuela de Castelar, el segundo año lo hice en La Plata, y tercero, cuarto y quinto los hice en Capital.

-¿Qué rol esperas del periodismo en la concientización sobre la salud mental?

-Cada vez más leo notas, escucho entrevistas y veo cosas escritas con relación a la importancia de la salud mental en el deporte. Así como todos nos damos cuenta -dirigentes, jugadores, entrenadores- de que es muy importante, también los periodistas. Creo que es parte de la sociedad: el periodismo también está ayudando a concientizar a la gente sobre la importancia de esta ciencia, de la psicología, de la psicología social o de cualquier terapia que ayude a las personas a sentirse mejor.

-¿Qué opinás de la psicología en el fútbol actualmente? ¿Se concientiza lo suficiente?

-Creo que sí, conozco cada vez más gente especialista que está trabajando en el fútbol, o futbolistas que trabajan con psicólogos, o psicólogos en los clubes. Todavía no está como yo creo que tendría que estar porque hay que darle mucha más importancia, pero es paso a paso, así que por suerte cada vez es mejor.

-En términos de salud mental ¿en qué aspectos sentiste que te ayudó a lo largo de toda tu trayectoria tanto en el campo como en el banco?

-Me ayudó y me sigue ayudando porque sigo haciendo terapia una vez por semana. Y me ayuda a conectarme con lo que siento, a tener otras opciones de cómo poder resolver distintas situaciones, a estar equilibrado, me ayuda a tener los pies bien sobre la tierra, a concentrarme en el trabajo, a estar bien con mi familia, con mis amigos, a disfrutar de lo que hago, a relacionarme con los jugadores, con mi cuerpo técnico, con los dirigentes, con los hinchas, con los periodistas, me ayuda a crecer.

-Inclusive, en la adversidad.

-Por supuesto que nada es fácil porque uno va creciendo no solo con las cosas lindas que le van pasando, sino con algunas cuestiones que a veces no son lindas y que yo siento que, elaborándolas y trabajándose con la gente que quiero, con mi terapia, con un montón de cosas, puedo aprender de cada cosa que me pasa, ya sea buena o no, y me ayuda mucho eso.

-¿Sentís que los medios de comunicación influyen con su mensaje en el rendimiento de los futbolistas?

-Sí, pueden influir, directa o indirectamente, consciente o inconscientemente. Influyen. Pero también es parte del fútbol, es parte del negocio del fútbol y, como a nosotros es lo que más nos gusta hacer, tenemos que aprender a convivir con todo lo que los medios dicen y hacen. Tengo que estar preparado también mentalmente para tener una buena relación con lo que pasa a nuestro alrededor.

-En el libro hablás del reconocimiento emocional, en tu caso ¿qué emociones te suscitó el diálogo con Fabris?

-De todo, pasé por todos los momentos porque es alegría, un poco de melancolía, poder recordar algunos momentos, ilusión, esperanza de que la psicología social pueda otra vez ser lo que fue en los años en las que las escuelas para la carrera estaban llenas, ya que no había lugar para anotarse y uno tenía que ir dos o tres horas a hacer cola porque había mucha salida laboral. Creo que es una ciencia que le puede aportar muchísimo a las instituciones, el trabajo en equipo, el liderazgo. Es una ciencia que a mí me ha ayudado mucho y que es muy utilizable en todo lo que es el fútbol.

– ¿Tenés más ideas para promover la psicología en el deporte?

-Esto es una forma también de promover un poco la psicología social, la psicología en el fútbol. Lo pensamos de esa manera, creemos que puede ayudar a la gente con herramientas para poder aprovechar y desenvolverse en el ámbito que le toque. Y sí, por supuesto que hay mucho por hacer en el deporte con lo que es la psicología social y la psicología y este tipo de ciencias. Así que trato siempre en los ámbitos en los que me muevo, con los jugadores, dirigentes, periodistas, amigos y familia, este tema de aplicar lo que aprendí durante todos estos años, ya sea en situaciones buenas o malas.

-¿Qué libros o autores les recomendarías a los periodistas para que se nutran más en el campo de la psicología?

– Bueno, hay miles de libros. No podría decirte uno solo porque he leído muchísimos, pero los libros de Fernando Fabris de psicología y psicología social son todos muy buenos, Marcelo Roffé tiene libros muy buenos, pero todo, todo lo que sea lectura, no solo de psicología, sino de cualquier otra cosa, sirve para un poco entender también lo que nos pasa a nivel institucional, a nivel social. Leer a Eduardo Sacheri me produce también algo que me gusta, saco cosas de todo, aunque no sea especialista en psicología o psicología Social: siempre lo recomiendo.