Por Brenda Melgar (*)
Para que un stream sea eficaz, la preproducción debe generar una dinámica que al aire se perciba natural y espontánea. Los productores tienen que preparar contenidos originales, acompañados de recursos visuales como videos, gráficos o imágenes de soporte. Además, deben organizar una grilla que ordene los temas, indique qué materiales se usarán y estime la duración de cada segmento.
El seguimiento de la grilla estará en manos del productor de aire. Él guiará a los conductores a través del talkback de manera clara, concreta y concisa. Quienes estén frente a cámara deben aprender a escuchar indicaciones sin interrumpir su habla, ya que los silencios se perciben y mucho.
Para ganar seguridad, conviene investigar a fondo, preparar una hoja de ruta con palabras clave y apoyarse en los recursos visuales. Una postura erguida, la mirada directa a cámara y la atención a los compañeros transmiten confianza. Mientras que, en la vereda del frente, leer y mirar el celular generan desinterés en el público.
En la pecera, el sector del control, la coordinación es prioridad. El productor de aire trabajará junto al productor responsable de los contenidos visuales y al operador técnico que da ritmo a la emisión cambiando de plano según lo que va ocurriendo. Se recomienda evitar los monólogos y estimular el ida y vuelta con todos los integrantes de la mesa.
Invitar a la audiencia a participar mediante comentarios o audios es lo que diferencia al streaming de la tele y de la radio ya que permite construir un vínculo en tiempo real que genera un sentido de pertenencia especial con la comunidad.
(*) Periodista, egresada de Deportea. Trabaja en el streaming de TEA y Deportea.