50 periodistas deportivos a 50 años del inicio de la más salvaje de las salvajes dictaduras que surcaron a la Argentina en torno de una pregunta:
¿El periodismo deportivo tiene o no tiene que aportar a la construcción de memoria, verdad y justicia?
Juan José Panno (trabaja en Página/12, cofundador de Tea y Deportea)
“En principio, los periodistas deportivos tenemos la enorme responsabilidad de salirnos de la caja en la que pretenden encerrar aquellos que, desde el poder real, nos asignan el rol de simples entretenedores de la industria del espectáculo. Y entre nuestras responsabilidades sociales se inscribe, por supuesto, la de aportar a la construcción de Memoria, verdad y justicia, desde nuestros espacios de trabajo. Recordar a los deportistas desaparecidos, apuntalar a quienes producen investigaciones, individualmente o desde las comisiones de derechos humanos de los clubes, analizar cómo repercuten en el presente del deporte institucional los coletazos de la última dictadura, son algunas de las tareas que nos debemos. Que el pasado -y por consecuencia el presente y el futuro- no nos sea indiferente”.
Jorge Búsico (Director de TEA y Deportea)
“Yo creo que sí, como debería ser desde cualquier sector que tenga la posibilidad de hacerlo. Porque es imprescindible como sociedad recurrir a la memoria y reclamar verdad y justicia. Y porque hay que intentarlo desde el lugar que se pueda. Si no sabemos de dónde venimos, es muy difícil que sepamos hacia dónde vamos”.
Mónica Santino (periodista y directora técnica)
“El deporte es cultura, es identidad, es soberanía, por lo tanto es profundamente político. Desde este lugar y pensándolo como derecho humano, el periodismo deportivo no puede gambetear ni la memoria ni la verdad ni la justicia. Nunca se vio tan claro como en estos tiempos. Nuestro compromiso como comunicadoras y comunicadores es pararnos desde esa perspectiva de derechos y no desde la idea que todo es mercancía. El mercado no tiene memoria: para instalar su lógica necesita que todo sea instantáneo y que no permanezca. Nuestro marco de trabajo sin memoria verdad y justicia es reducirlo a dejarlo sin vida, como una cáscara marchita”.
Javier Lanza (trabaja en AFA Estudio)
“La palabra “deportivo” cuando hay un tema tan importante detrás, no sirve. Una fecha tan significativa como esta es vital para recordar en todos los aspectos posibles. Tenemos deportistas desaparecidos, periodistas censurados y hasta hijos de la dictadura. El deporte en esto quizás no tiene un papel preponderante. Sin embargo, es un lugar más para contar qué es lo que pasó y ayuda a concientizar para que no vuelva a suceder”.
Diego Yudcovsky (trabaja en PicadoTV)
“La misión que tiene el periodismo deportivo, y el periodismo en general, es aportar en la construcción de contar la historia. En nuestro caso, la dictadura utilizó al fútbol para despistar a las masas y continuar con las atrocidades que estaba haciendo. El periodismo no tiene que hacer militancia, sino aportar hechos e historias para que los usuarios que nos consumen saquen sus propias conclusiones”.
Leonardo Gentili (trabaja en radio La Red)
“El periodista deportivo ante todo es periodista y, por sobre todas las cosas, ciudadano, por lo que tiene que hacer una construcción colectiva y permanente. Este día debe ser recordado de diferentes maneras: manifestándonos, hablando con nuestros hijos, amigos o gente cercana, para que no vuelvan a aparecer aquellos que levantan la bandera del odio, la tortura y la intolerancia”.
Ezequiel Fernández Moores (trabaja en La Nación y en Radio Ciudad)
“Parte de nuestro trabajo es ayudar en este ciclo. Informar es dar forma. Si sale un represor a dar informes y yo no digo el nombre, qué crimen hizo o por cuánto tiempo estuvo condenado, estoy desinformando. Estamos obligados a hacer un relato de cuáles fueron esos crímenes. Si aún quedan más de 300 niños secuestrados en la dictadura para que recuperen su identidad, eso queda en nuestro trabajo periodístico también. No somos objetos: somos sujetos. Entonces, la objetividad periodística también la tenemos que poner en discusión. Desde el periodismo deportivo tenemos el caso del Mundial de 1978, que es imposible contarlo sin tener en cuenta a la dictadura y, si no lo hacemos, estamos fallando en la construcción de la memoria”.
Arturo Bulian (trabaja en TNT Sports)
“El periodismo deportivo, tanto como otros rubros, aporta a la construcción del Día de la Memoria, Verdad y Justicia, desde su lugar. Debe ser una política de Estado y un ejercicio de la sociedad en su conjunto, y no dejarle solo la voz al periodismo. Uno permanentemente debe revisar la historia de su país, no solo si es argentino, debido a que la mayoría de los países hemos sufrido el brutal ejercicio del poder en manos del Estado”.
Alejandro Coccia (trabaja en ESPN)
“Claro que el periodismo deportivo puede aportar a esta construcción. Desde lo individual y, obviamente, desde un mensaje más poderoso y colectivo. Creo que este mensaje fue casi siempre heterogéneo y dispar de parte de los periodistas y me gustaría que la defensa de esos valores universales (memoria, verdad y justicia) vaya más allá de la emblemática fecha del 24 de marzo”.
Roberto D. Fernández (docente en Tea y Deportea)
“’Vamos, vemos y contamos’, resumía el inolvidable Osvaldo Ardizzone acerca del oficio del periodista. Y en sus célebres causeries -ensayos amenos, cargados de contenido- describía un espectáculo deportivo cualquiera después de elevar la mirada, más allá del hecho en sí; sin perder el norte, por supuesto. Siempre habrá espacio para ‘otro sí digo’. Los seres humanos somos indivisibles, debemos rechazar los compartimentos estancos, cerrados. El deporte no escapa al contexto en que se desarrolla y a menudo ofrece resquicios para hallar los por qué de tanta injusticia acumulada. Pobres los pueblos que pierden la memoria, con la única excusa de cuidar las formas, los presuntuosos buenos modales”.
Santiago Capriata (docente en TEA y Deportea)
“Memoria, Verdad y Justicia son palabras que no necesitan juntarse para ser poderosas: cada una lo es por sí sola. Pero hace medio siglo las voces de unas mujeres también muy poderosas las juntaron en el mismo renglón, en la misma frase y en el mismo grito. Hoy las tres palabras parecen que son una sola. Cuando se dice Memoria, Verdad y Justicia, inmediatamente aparecen detrás. No hace falta siquiera que suenen: si no están luchando desde la boca, están ahí, en el inconsciente colectivo, flameando el grito en el cerebro o en el corazón de quien escucha. Entonces alguien grita ‘Memoria y todo lo demás se reserva, a partir de ese instante, a ‘Verdad’ y a ‘Justicia’. En tiempos en los que se confunde el poder con lo poderoso, el periodismo deportivo debe darse cuenta -y hablar y contribuir y construir desde el lugar que se pueda- que a veces, casi siempre, lo más poderoso es un grito que no suena a gol”.
Claudia Valerga (trabaja en Gente de Ferro)
“Me preguntan si el periodismo deportivo tiene o no que aportar a la construcción de la memoria, verdad y justicia, y me quedo pensando. No evaluando la respuesta, que la tengo resuelta, sino desbarajustando estas ideas mías, que intentan acomodarse al nuevo barrio, al nuevo país y al nuevo mundo. Y si bien muchos tenemos claros los conceptos, otros están en las antípodas o instalados en ese sitio cómodo de no querer saber. De no querer leer. Ni hurgar, ni escuchar. La isla en la que se ha instalado la mayoría del periodismo deportivo, en la que se mantiene lejos de las márgenes, sean políticas, sociales, culturales, es muy conveniente. Hay una razón: si se atreven a involucrarse con determinados temas, serán emplazados a uno u otro lado de la grieta. Y no quieren. Como editora desde hace cuarenta años de la Revista Gente de Ferro, y valiéndome de cada triste 24 de marzo, escribo mis comentarios, esbozo mis opiniones. Como la publicación es digital, y si bien no son la mayoría, sí recibo críticas: ‘¿Desde cuándo dejó de ser una revista deportiva para transformarse en política?’. Palabras de este tipo resuenan detrás de algún teclado, luego de que familiares de los desaparecidos de Ferro ingresan a la cancha con la foto prendida a sus pechos. La síntesis es que los periodistas deportivos se resguardan, salvo honrosas excepciones, de emitir sus opiniones. Como algunos artistas. El miedo sigue sobrevolando. Ya sabemos, no es con tanques, es mediático”.
Alejandro Wall (trabaja en Fox Sports y Tiempo Argentino)
“El deporte también es político, es parte de la sociedad y fue una víctima del genocidio, y no solo en esta oportunidad. La forma en que tenemos que hacer nuestro aporte es reconstruir las historias, tal como lo hicieron Julián Scher o Gustavo Veiga, tratando de llevar a la luz y a la verdad a esos relatos”.
Oscar Barnade (trabaja en Clarín, docente en DeporTea)
“No se puede contar la obtención de la primera estrella, en 1978, sin el contexto de país. Sin mencionar que el 24 de marzo de 1976, el día del Golpe de Estado, lo único que se permitió fue la transmisión del amistoso de Argentina en Polonia o sin recordar que una de las primeras medidas de los militares fue asegurarle a la FIFA la organización del torneo desde el EAM 78. O sin analizar los gastos del Mundial desde la salida del secretario de Hacienda, Juan Aleman tras discutir previa y públicamente con el vice del EAM, Carlos Lacoste, hasta la comparación con lo que demandó cuatro años después el torneo de España y la falta de rendimiento de gastos de responsables en nuestro país. Esas entre muchas aristas de lo que sucedió entre marzo de 1976 y la recuperación de la democracia. Entre todas, la más importante: los 30.000 desaparecidos”.
Christian Rémoli (trabaja en Koala y director del documental “Mundial 78: Verdad o Mentira”)
“En un país como Argentina es inevitable que cualquier rama del periodismo esté atravesada por esta cuestión. Hay tres años de mayor popularidad en la dictadura: 1978, 1979 y 1982, que coinciden con el fútbol. En el ´78 alojamos al Mundial; en el ´79 obligaron a los jugadores del Mundial Juvenil a regresar desde Japón e ir al acto del dictador Videla para celebrar su campeonato, en el que se repartía la calcomanía “Los argentinos somos derechos humanos”, mientras había un familiar de ellos que estaba desaparecido; en el ´82 se puede decir que se “futbolizó” la guerra, hasta tal punto que la revista Goles propuso jugar un Superclásico en las Islas Malvinas”.
Viviana Vila (trabaja en Relatores)
“Todas las ramas del periodismo y la comunicación social tienen la obligación moral, ética y profesional de aportar en esta construcción. Ahora está en manos de la juventud replicar las historias de la gente desaparecida y comprometerse en buscarlas y contarlas, ya sea en donde trabajes, en tu barrio o en tu grupo de amigos”.
Federico Yáñez (trabaja en Radio Con Vos)
“El periodismo deportivo tiene que construir memoria, verdad y justicia, básicamente, porque no estamos escindidos de lo que pasa en el país. Además, se estima que hay, por lo menos, 220 deportistas desaparecidos, con el rugby como el que más aporta, con más de 170, según el trabajo de la investigadora Carola Ochoa. Debe hacerlo contando historias y recordando lo que pasaba en el Proceso. Entre 1976 y 1983 hubo cuatro mundiales en el país: fútbol, hockey sobre patines, vóley masculino y hockey sobre césped femenino; se corrieron GP de Fórmula 1 y torneos de la ATP. Incluso Argentina debutó en el Mundial 1982 un día antes del fin de la Guerra de Malvinas. La dictadura atravesó al país y el deporte no estuvo exento. De hecho, en el Mundial 1978 la televisión holandesa entrevistó por primera vez a las Madres y durante el Mundial de vóley de 1982 fue una de las primeras veces que se cantó contra la dictadura en el Luna Park”.
Carlos Arasaki (docente e integrante de la Dirección de Estudios de Tea y Deportea)
“El periodismo deportivo indefectiblemente tiene que seguir construyendo desde su lugar hacia la Memoria, la Verdad y la Justicia. Hacerlo es una necesidad transversal que obliga a todos los actores a ser parte, y el deporte asoma como un espacio y una oportunidad sumamente trascendental. A partir de lo que genera, de lo que representa, de su dinamismo y de su poder de transformación, el valor del deporte radica en que transitó en un poco más de un siglo de práctica las mismas fases que otros procesos culturales tardaron varios siglos en cubrir”.
Diego Morini (trabaja en La Nación, docente en Deportea)
“El periodismo deportivo tiene un rol que jugar en esta historia. El deporte vivió, desde su lugar, momentos de altísima tensión. Mantener viva esa memoria, esa verdad y esa justicia es muy importante, ya sea con notas, con publicaciones o con fechas vinculadas a esa proceso negro de la historia argentina. Nuestro rol es sostener una comunicación para las futuras generaciones, entre los medios tradicionales y los medios digitales.”
Guido Bercovich (trabaja en Urbana Play y TyC Sports)
“El periodismo tiene que aportar siempre porque la esencia es, en todas las formas de hacerlo, el arte de buscar/investigar/entrevistar. Sea deportivo o sea cualquier otra rama, el periodista tiene por vocación eso como base, más allá de luego dedicarse a un campo puntual. El deportivo en sí tiene la ventaja de lo popular y pasional de los argentinos. Consumimos mucho periodismo deportivo y no solo del fútbol. El alcance es notable, además de la posibilidad de acceder a contactos que el ciudadano de a pie no tiene. Se necesita solo intención y entender que no es una causa de ideología hacerlo, es una necesidad de todos los argentinos.”
Juan Azor (trabaja en Los Andes de Mendoza)
“Es casi una obligación del periodismo argentino trabajar con el lema de Memoria, Verdad y Justicia. El deporte fue utilizado políticamente durante la dictadura cívico-militar. A pocos metros del Estadio Monumental funcionaron centros clandestinos. Hay muchísimos deportistas y periodistas que fueron desaparecidos, como Miguel Sánchez y Rodolfo Walsh. La contribución que podríamos hacer es investigar el rol del deporte, revisar archivos, las coberturas y vínculos entre dirigentes y el poder militar para visibilizar a los deportistas desaparecidos. Hoy, por suerte, hay un trabajo más arduo institucionalmente con las violencias y discriminaciones gracias a los archivos abiertos y es importante que el periodismo trabaje en esto para que deje de ser un espacio de evasión en la memoria activa, porque puede haber una especie de deuda con este tema”.
Fabricio Coller (trabaja en Televisión Pública Pampeana, Radio Noticias y diario La Arena de La Pampa)
“Es una obligación que el periodismo deportivo aporte a la construcción de memoria, verdad y justicia. En tiempos de ocultamiento, silencios y justificaciones, el compromiso con el pasado es tan necesario como determinante. Quienes ejercemos este oficio debemos ser amplios en conceptos que identifiquen la barbarie de lo estrictamente deportivo. La complicidad en desconocer el terror de la época provoca miedo y desconfianza. Por ello, es clave la elaboración del mensaje: sentenciar, recordar, no olvidar. En temas como dictadura, proceso de reconstrucción nacional o intervención militar, los micrófonos no deberían titubear. Si las voces se multiplican, si se genera conciencia, si se demuestra que el camino es otro, invariablemente la bandera del Nunca Más siempre flameará”.
Francisco Pandolfi (trabaja en MU LaVaca, docente en DeporTea)
“El periodismo deportivo debe aportar a la construcción de Memoria, Verdad y Justicia porque el primer nombre del periodismo deportivo es justamente ‘periodismo’ y el segundo recién es ‘deportivo’. Y el periodismo no es otra cosa que ese oficio para desenmascarar, incomodar, interpelar a los poderes de turno. Algunos otros motivos concretos por los que considero esencial que el periodismo deportivo se involucre: es parte de la construcción del tejido social y, por tanto, es indispensable seguir alimentando la memoria; por los más de 200 deportistas desaparecidos; por los cientos de militantes que soñaban desde la acción un mundo más justo enseñando y aprendiendo deporte en distintos barrios populares; porque es un momento bisagra del país con un gobierno nacional negacionista del terrorismo de Estado. En la era de la sobreinformación el periodismo deportivo hoy es un terreno fértil para profundizar sobre esta construcción. En relación al cómo lo debe(mos) hacer, considero que hay que unir –sobre todo– el compromiso para publicar sobre el tema en el medio que se trabaje, y la creatividad para no repetir las mismas historias y a sabiendas que hará falta de mucho ingenio para hacerlo en determinados medios no muy proclives a visibilizar este tema. Acá está el desafío del periodismo deportivo en otra víspera de un 24 de Marzo en el que, no tengo pruebas pero tampoco dudas, el gobierno de Milei y Villarruel volverá a querer sembrar amnesia”.
Ariel Senosiain (trabaja en TyC Sports)
“El periodismo que no conoce la historia, no puede contar bien el presente. El que no recuerda y no sabe lo que pasó no puede contar lo que pasa. Por un lado, nuestro objetivo es tener memoria, la búsqueda de la verdad y de la justicia. No somos quienes condenamos, pero sí debemos ser justos, independientemente del tipo de profesión que ejerza cada uno”.
Diego Vain (trabaja en El Territorio de Misiones)
“Como periodistas, primero somos personas, y tenemos la obligación de generar cosas relacionadas al 24 de marzo. El periodismo deportivo, en este caso, tiene relaciones directas, como el caso del rugby que fue el deporte que más jugadores desaparecidos tuvo. Como comunicadores, tenemos la posibilidad de llegarle a un mayor público por las posibilidades del alcance y es una responsabilidad que debemos usar para contar historias que, tal vez, mucha gente desconoce”.
Gastón Chansard (trabaja en Radio EME, Pausa y La Diez de Santa Fe)
“El deporte fue un eslabón que usaron los militares como pantalla para desviar la atención de la gente. Una de las formas en que lo deberíamos construir es hablando constantemente, no solo en marzo, sino tal como se hace con el Holocausto, que se siguen contando historias tantos años después. Otra forma que, si fuera por mí, impulsaría sería comprometer a los clubes a pronunciarse, como ahora muchos lo hacen, para llegar de una mayor forma a las masas y a las nuevas generaciones. El periodismo deportivo debe hacer su aporte”.
Mario Giannotti (trabaja en Juega en Primera de Mar del Plata)
“En principio, debemos tener claro que somos periodistas, especializados en deportes, cierto es, pero periodistas. Por tanto, desempeñamos o desempeñaremos el oficio como auténticos trabajadores de prensa, comunicadores comprometidos con su tiempo y con su gente. Cito a mi admirado colega Gustavo Veiga: ‘Desde el periodismo también le buscamos el agujero a las estructuras del sistema’. Muchos no nos resignamos y todavía damos batalla al olvido que propugnan los cómplices de la barbarie. Nos enfrentamos a diario a la idiotez de quienes nos quieren solo voceros de una pelotita. ‘¡Che, hablen solo de fútbol, de básquet, de tenis, de la pelotita!’, vociferan algunos fulanos, ofendiendo nuestra inteligencia, deseosos al fin que solo seamos un idiota más en el patético circo de los medios, un idiota que no moleste, que no los obligue a pensar, que olvide un pasado atroz y violento”.
Valentín Torres Erwerle (trabaja en el área de Prensa de Deportivo Riestra)
“El deporte no está aislado de la sociedad, forma parte de nuestra historia colectiva. Los clubes, las canchas y los deportistas son parte de la vida cotidiana. El aporte tiene que darse, en primer lugar, desde la narración: contar historias que todavía duelen, visibilizar a los deportistas desaparecidos y encontrar la manera, desde el enfoque que cada uno elija, de vincular los hechos ocurridos con el deporte. En segundo lugar, seguir trabajando con responsabilidad. Cada uno de nosotros, como periodistas deportivos, debe usar los espacios en los que esté (más grandes o más pequeños) para no olvidar, contextualizar los hechos y, fundamentalmente, conectar pasado y presente”.
Nestor Centra (trabaja en la Universidad de Avellaneda y en Relatores)
“El mismo día del Golpe lo único que se emitió en la televisión fue un partido de fútbol. En uno de mis trabajos, junto a varios periodistas, teníamos la mirada de la construcción constante sobre el Día de la Memoria, Verdad y Justicia. En varios programas en los que me tocó estar, siempre trataba de tener el espacio para poder hablar sobre esto y resaltarlo permanentemente. Es una tarea que claramente le corresponde al periodismo deportivo”.
Lucas Zalduendo (trabaja en @fútbolypolítica)
“Claro que hay que aportar a la construcción de memoria, verdad y justicia porque entendemos que la profesión se desarrolla en democracia. Es consustancial al sistema democrático y su tarea cumple un rol fundamental para que la sociedad pueda informarse, acercarse a los hechos y, a partir de ahí, tomar decisiones. Se puede pensar que el periodismo en sí ya aporta al ejercer la libertad de expresión y el derecho a la comunicación, que durante la última dictadura cívico-militar fueron vedados y donde reinó todo tipo de censura. Pero se vuelve necesario, desde cualquier espacio que nos toque como trabajadores de prensa, construir memoria, para que no vuelva a pasar y en memoria de los más de 200 periodistas desaparecidos, que en el momento del horror siempre buscaron contar la verdad”.
Diego Brunetti (docente en Deportea, trabaja en @dataolimpica)
«El periodismo deportivo, antes que nada, es periodismo, y si el periodismo nació para contar historias, ¿Cómo no involucrarse en la construcción de memoria, verdad y justicia? ¿Por qué debería decir ‘acá no me meto’? El deporte ha sido siempre parte de un contexto social y político, por lo que está cruzado por un montón de hechos vinculados con estos temas y es necesario contarlos, con responsabilidad, con datos, con seriedad, para generar conciencia y conocer mejor los entornos de algunos hechos deportivos. De esta manera uno puede aportar algo a la audiencia, un trabajo más completo, más interesante, más enriquecedor”.
Juan José Noguera (trabaja en Análisis Digital de Entre Ríos)
“Fundamentalmente somos periodistas, más allá de cualquier especialidad y no debemos escapar de esa responsabilidad. Lejos de conformarnos con la síntesis, el relato de un partido o la estadística de una competencia, es necesario bucear en la historia, encontrar testimonios, contextualizar los hechos y aportar desde nuestro oficio para mantener la memoria viva y darle pelea a la censura de aquellos años oscuros. Hay una gran cantidad de acontecimientos y deportistas estrechamente vinculados a la última dictadura cívico-militar, por lo tanto, creo que mirar hacia otro lado no es una opción. Veo con satisfacción que clubes y otras instituciones se han comprometido en esa tarea, pero es necesario que también eso tenga eco en los medios de comunicación”.
Fernando Duclos (trabaja -bajo el seudónimo Periodistán- desde su cuenta @periodistan1)
“El deporte se vio muy afectado por los sucesos ocurridos en dictadura. En nuestro caso, podemos usar a la actividad como herramienta para llegarle a un público no tan acostumbrado a temas que lo exceden. El periodismo deportivo no es solo pasar las formaciones y dar los resultados de los equipos. Es necesario que el deporte se ocupe de construir memoria, verdad y justicia”.
Matías Godoy Asis (trabaja en La Tribuna de Siempre –Lta- y Canal 8 de Tucumán)
“El periodismo deportivo no solo puede, sino que debe aportar a que haya memoria, verdad y justicia. Reducir la profesión a pasar solo los resultados del fin de semana es meramente decorativo. El deporte es un fenómeno cultural, político y social, y fue utilizado por la dictadura. La memoria no significa una revancha, es una condición para la democracia y para que el presente sea más justo. Dándole contexto a la actualidad, contando relatos, símbolos y canciones, ayuda a la memoria colectiva del pueblo. Reivindicar la profesión es generar audiencias críticas, ya sea el radioescucha, el televidente o en los streamings”.
Laura Vilche (periodista, trabaja en Rosario)
“No podemos pasar el presente que vivimos sin preguntarnos qué pasó, sin curiosear, sin molestar o cuestionarnos. Me acuerdo que le hice una entrevista a Claudio Gómez sobre los desaparecidos en La Plata, el club de rugby, y eso me hizo preguntarme qué pasó en Rosario, por lo que me dio pie a investigar y realizar una nota sobre eso. Los periodistas y los deportistas pueden y deben contar este suceso. Tenemos la responsabilidad de hablar sobre el Día de la Memoria, Verdad y Justicia”.
Marcelino Gasseuy (trabaja en Cooperativa de Trabajo Al Toque de Río Cuarto)
“Desde el mismo momento en que no puede disociarse al periodismo deportivo del contexto sociocultural y político, no puede apartarse a este oficio en la construcción permanente de memoria, verdad y justicia. El deporte fue una herramienta poderosa utilizada por quienes impusieron el horror, pero también en ese contexto, el deporte se constituyó como un elemento indispensable para la transformación social. Esto se manifiesta en el triste número que nos indica que fueron más de 200 los deportistas desaparecidos durante la última dictadura militar. Por eso, en memoria de todos ellos, es que el periodismo deportivo debe ejercerse todos los días con compromiso y responsabilidad social”.
Marina Butron (trabaja en DeporTv)
“La dictadura cívico-militar genocida nos pasó a todos los argentinos, sin importar el ámbito. El periodismo deportivo aportó y puede seguir aportando a la construcción de la Memoria, Verdad y Justicia. Lo hizo desde notas que denunciaron cómo la Junta Militar utilizó, por ejemplo, los mundiales de fútbol y de hockey en el 78, y de vóley en 1982, que se organizaron en la Argentina; desarmando ese relato del que en su momento fue cómplice, contando lo que realmente pasaba, no solo en artículos, sino en libros, documentales y otras producciones audiovisuales. También con las investigaciones sobre deportistas desaparecidos y la difusión de la búsqueda de Abuelas de Plaza de Mayo en eventos (en especial partidos de fútbol, el deporte más popular), y dándoles visibilidad a homenajes como La Carrera de Miguel o a las historias de los socios desaparecidos en los clubes, cuyos carnets fueron restituidos”.
Agustín Colombo (trabaja en Perfil)
“Lejos de ser una especialización destinada solo a entretener, como nos quieren hacer creer muchos, el periodismo deportivo puede ser una puerta de entrada a la concientización y a la interpelación a ese sector de la sociedad que quizás se interesa más en el deporte o el fútbol, y no tanto en otros aspectos como la política o la economía. También porque en el deporte siempre hay historias que sintetizan una trama histórica de nuestro país, y en la dictadura que empezó en 1976 hubo muchas.”
Magi Spinelli (docente en Tea y Deportea)
“El deporte no es un espacio neutral y aislado. Deportistas desaparecidos, instituciones atravesadas por el silencio y por resistencia son cosas que el periodismo tiene la tarea de contar. Además, gracias a la llegada masiva y popular que tenemos, hay que contribuir en la conversación sobre los derechos humanos. Construir memoria no es mezclar temas, sino asumir que el deporte también forma parte de nuestra historia”.
Roberto Parrottino (trabaja en Tiempo Argentino y Cenital, docente en Deportea)
“El periodismo –deportivo, económico, cultural, bajo cualquier etiqueta– tiene bastante que aportar en relación a la construcción de Memoria, Verdad y Justicia. Lo ha hecho y lo hará, como con este newsletter. Mencionar apenas el Mundial de fútbol de Argentina 1978 en medio del horror de la dictadura lo justificaría. Necesitamos seguir contando las historias alrededor del Mundial 78 y las de ‘los nadies’ en el deporte durante ese genocidio. Hace muy poco, en el marco de la publicación de un libro que saldrá a fines de marzo, conocí la historia de Ricardo Dakuyaku, rugbier, medio scrum de Club San Luis de La Plata, socio de Estudiantes, futbolero, estudiante de Arquitectura y uno de los 17 nikkeis (primera generación de inmigrantes japoneses nacidos fuera de Japón), desaparecidos durante la dictadura. Es decir, somos mucho más que deporte, pero el deporte nos constituye como seres humanos”.
Eduardo Caimi (trabaja en AM 750 y en Super Mitre Deportivo)
“En primer lugar, somos periodistas. El deporte es un reflejo maravilloso de la sociedad y, aunque algunos lo quieran diseccionar, no está apartado de los fenómenos políticos, económicos y sociales que pasan en el país, por eso tiene un gran vínculo con el Día de la Memoria, Verdad y Justicia. Si alguno quiere disociar, es por una razón ideológica. El periodista no puede no aportar de manera profunda en esta construcción”.
Daniel Merolla (docente en Tea y Deportea)
“Hay que contar sobre los más de 1.300 militares y policías hallados culpables de más que una represión: violaciones a los derechos humanos, torturas y desapariciones. Son cosas que no son omisibles. A las nuevas generaciones tenemos que contarles relatos sobre las cosas que sucedieron en esta época. Yo en particular reivindico el logro del seleccionado en el Mundial porque le dio la oportunidad a la gente de salir a la calle a celebrar de alegría después de tanto sufrimiento que todavía les quedaba por soportar”.
Marcelo Rosasco (docente en Tea y Deportea)
”El periodismo deportivo no es que tenga que aportar, sino que debe aportar. Como todo colectivo social, es parte de un proceso histórico que fue afectado por este golpe de Estado cruel, salvaje y sangriento. Nos debemos, como trabajadores sociales, reflejar cada hecho y acontecimiento para que no vuelva a repetirse algo así, porque dejó una herida que todavía no sanó en la población”.
Sebastián Cardano (trabaja en @todo_cole, docente en Deportea)
“El deporte no fue ajeno a la dictadura ni a los golpes militares: hubo deportistas desaparecidos, prohibidos, torturados y asesinados. Frente al negacionismo, es deber del periodismo sostener el recuerdo todo el año y no solo el 24 de marzo. Las Madres y las Abuelas son orgullo nacional y debemos honrarlas con memoria activa. El periodismo deportivo tiene la obligación de aportar a la construcción de memoria, verdad y justicia”.
Leon Botto (docente en Tea y Deportea)
“Tenemos que estar siempre para que los demás sepan qué es lo que pasó y quiénes fueron los responsables. Escuchar, leer, mirar, conocer o preguntar son formas que ayudan a no perder la memoria y seguir luchando. Algunos medios, lamentablemente, deciden no dedicarse a este tema porque no les da rating, pero es fundamental seguir participando y adquirir conocimiento por el 24 de marzo”.
Joaquín Balbis (trabaja de La Voz del Interior de Córdoba)
“La construcción de memoria, de verdad y de justicia debe ser cada vez más profunda y activa a medida que pasa el tiempo desde aquella tragedia que sufrió Argentina en los ‘70 y principios de los ’80. Nuestro país debe evitar que se repita semejante herida y solo si todos los sectores de la sociedad se comprometen con esa memoria viva, se cumplirá el objetivo. En ese sentido, el periodismo deportivo puede ser un fuerte transmisor de esa lucha porque el deporte tiene una llegada que otras actividades carecen. Y lo puede realizar, por ejemplo, con entrevistas a protagonistas que fueron víctimas, con informes sobre deportistas, clubes y entidades que sufrieron pérdidas irreparables, con historias de vida y con presencia fuerte de mensajes en estadios y escenarios, como así también de palabras de deportistas actuales e históricos que invitan a la reflexión y al recuerdo constante de lo entonces vivido”.
Delfina Corti (trabaja en Chequeado y Tiempo Argentino)
“El deporte es parte del entramado social y no fue ajeno a la dictadura: en Argentina, el fútbol tuvo un rol clave y hubo deportistas e hinchas desaparecidos. No puede mirar a otro lado. Puede contribuir visibilizando historias, recuperando la memoria de los clubes y contextualizando cada hecho deportivo. El periodismo deportivo debe aportar a la construcción de memoria, verdad y justicia por su responsabilidad social”.
Santiago Núñez (trabaja en Tiempo Argentino, Prensa Obrera y Lastima a Nadie Maestro)
“Depende de elecciones ideológicas, pero el periodismo sirve para pelear políticamente y crear conciencia. La pelea por Memoria, Verdad y Justicia es una lucha contra una dictadura genocida que impuso una represión feroz. Encontrando e investigando por historias o difundiendo quiénes fueron los deportistas desaparecidos es la mejor forma para aportar a la construcción”.
Daniel Contreras (trabaja en DeporTV)
“Por el hecho de ser comunicadores, tenemos que aportar en esta construcción de una manera respetuosa y responsable. Respecto al periodismo deportivo, muchísimos protagonistas del deporte tuvieron el desenlace menos deseado y, desde el lugar que tengamos, ya sea en la tele, en un streaming o en un aula, hay que recordar y poner en palabras qué es lo que sucedió en la época de la dictadura”.
Alejandro Pérez (trabaja en ESPN)
“Desde luego que el periodismo deportivo tiene que contribuir a la construcción de mantener vivo y exigir justicia por uno de los períodos más nefastos de nuestra historia, porque es parte de la sociedad y, como tal, debe participar e involucrarse con compromiso. La forma debe ser mediante el recuerdo de los deportistas desaparecidos y de cómo muchas de las acciones de la dictadura perjudicaron al deporte o cómo este fue utilizado con fines miserables”.
