Por Jorge Búsico (*)
Alexandra López tenía el don de la acción. Fue energía pura, presencia vital, alegría contagiosa. En todos estos años que transitó por la escuela, como alumna y como docente, no dejó rincón sin su huella y su legado.
Alex siempre llegaba con una sonrisa, te abrazaba con todo su cuerpo e, inexorablemente, te regalaba una idea de trabajo. Siempre estaba un paso adelante. Hablaba de autogestión y de marketing cuando esos términos no existían en nuestra curricula. Fue una guerrera de la gestión. Y una guerrera en afrontar su enfermedad.
Egresó de TEA en 2008 y muy pronto ejerció la docencia: autogestión y marketing en TEA, marketing deportivo en Deportea, autogestión en TEA Online. Su vínculo con sus compañeros y, sobre todo, con sus alumnos tuvo el sello de la confraternidad y de la entrega. Sus clases eran tan vibrantes que muchas veces terminaban con la ovación de sus alumnos.
Alex llevó su vocación a la permanente formación: lo hizo en Social media, comunicación digital y periodismo digital, para las cuales cursó una diplomatura en la Universidad Pompeu Fabra, en España. También fue una generadora continúa de proyectos: fundó su propia agencia de noticias parlamentarias, integró la red de capacitadora de FOPEA y comandó la Asociación Civil de Medios Vecinales. Ella iba e iba. No paraba, ni siquiera cuando la atrapó su enfermedad.
Muchos de sus proyectos no pudieron llevarse adelante en TEA y Deportea, sobre todo por falencias y carencias nuestras. Sin embargo, jamás hubo una queja ni una mueca de frustración. Todo lo contrario. Atrás venía con otra idea y con otro proyecto.
El lunes 25 de abril partió. Tenía solo 49 años. ¡Qué injusto!
En TEA y Deportea la extrañaremos en todos los sectores de la escuela. Aunque el don de la acción, su simpatía permanente y sus fervorosas ganas de hacer quedarán para siempre en nuestros corazones y en cada aula y pasillo. Hasta siempre, querida Alexandra.
(*) Director general de TEA y Deportea
