Por Franco Ghiorzi y Francisco Grego
El ejercicio del periodismo en los canales de comunicación de carácter público siempre ha transitado por una delgada línea entre el deber de informar a la ciudadanía y las presiones políticas de las administraciones de turno. El episodio ocurrido en la señal televisiva Diputados TV, donde se intentó callar de forma explícita a la periodista Laura Serra mientras reportaba sobre las fracturas internas del bloque oficialista, representa un síntoma alarmante. Este hecho no solo vulnera la libertad de expresión en su dimensión individual, sino que lesiona de manera directa el derecho de la sociedad a recibir información transparente desde los propios estamentos del Estado. El análisis de este acontecimiento invita a reflexionar críticamente sobre el rol de los medios estatales, los mecanismos de censura y la urgente necesidad de preservar la independencia periodística frente a las lógicas del poder político.
Para comprender la gravedad del suceso, es indispensable reconstruir los acontecimientos que motivaron la noticia. En el marco de una profunda crisis de conducción dentro del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en la Cámara de Diputados de la Nación, se desató una disputa en torno a la conformación de la Comisión de Juicio Político. El entonces presidente del bloque, Oscar Zago, impulsó la designación de la diputada Marcela Pagano para presidir dicha comisión, argumentando que contaba con el aval del propio presidente de la Nación. Sin embargo, esta decisión chocó de frente con la postura del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien intentó suspender la reunión constitutiva minutos antes de su inicio.
A pesar de la orden de suspensión, un grupo de legisladores llevó adelante el encuentro y tomó juramento a las autoridades de la comisión. La respuesta institucional ante este desafío político fue inmediata y contundente: el diputado Oscar Zago fue desplazado de la jefatura del bloque oficialista. Este escenario de fractura expuso las contradicciones internas de la fuerza gobernante ante la mirada pública.
La verdadera anomalía democrática ocurrió durante la cobertura informativa de este conflicto. La periodista Laura Serra, profesional de extensa trayectoria acreditada en el Congreso de la Nación por parte del diario La Nación, se encontraba analizando los pormenores de la destitución de Zago en la pantalla de Diputados TV. Mientras explicaba las directivas cruzadas entre la presidencia de la Nación y la presidencia de la Cámara, Serra interrumpió abruptamente su relato para denunciar en vivo: “Ah, bueno, acá me están diciendo que no se puede hablar de la Comisión de Juicio Político”. A través de su auricular de retorno, el personal técnico o de producción apostado en el control del canal le exigió de forma directa que abandonara el tema. Pese a la advertencia, Serra amparándose en la cláusula de conciencia optó por desafiar la orden patronal y concluyó su informe explicando el desplazamiento del legislador.
Este hecho no fue un incidente aislado dentro de la señal del Congreso. En paralelo a la censura sufrida por Serra, las autoridades decidieron interrumpir de manera abrupta la transmisión oficial por YouTube de la propia reunión de la Comisión de Juicio Político en el preciso instante en que los diputados debatían y consagraban a las autoridades. Con posterioridad, el enlace del video fue eliminado de la plataforma digital. Estos movimientos sistemáticos de ocultamiento configuran una política deliberada de restricción informativa sobre asuntos que revisten un indudable interés público.
Cuando los profesionales de la comunicación se sitúan en el lugar de sujetos críticos para evaluar el comportamiento de sus propios pares y de las estructuras mediáticas, queda al descubierto cómo operan las lógicas del blindaje informativo. La primera reacción de los responsables políticos del canal consistió en ensayar la teoría del «productor que se cortó solo». El presidente de la Cámara baja, Martín Menem, deslindó responsabilidades institucionales al afirmar públicamente que se enteró de lo sucedido a través de las redes sociales y que el incidente fue exclusiva responsabilidad de un trabajador de la producción que actuó de manera individual.
Esta explicación resulta insuficiente y elude la raíz estructural del problema. Los medios de comunicación públicos, financiados con los recursos de los contribuyentes, no pertenecen al partido que transitoriamente gestiona el Gobierno. Su función social es registrar el acontecer legislativo de manera integral, reflejando el debate de todas las fuerzas políticas sin distinciones. El tratamiento que la dirección de Diputados TV pretendió darle a la interna oficialista consistió en la invisibilización del disenso. Al intentar acallar a Serra y al dar de baja las transmisiones oficiales, el canal abandonó su rol de servicio público para comportarse como una oficina de propaganda y resguardo partidario.
El desempeño de Laura Serra, por el contrario, rescata la dignidad de la profesión. Al visibilizar la presión recibida en el mismo instante en que se ejecutaba, la periodista rompió el pacto del secreto que suele rodear a la censura y expuso ante la audiencia los hilos invisibles del poder. Su actitud demuestra que la lealtad del periodista debe estar siempre dirigida hacia el lector o el telespectador, y nunca hacia los intereses de la patronal o de los funcionarios de turno.
El análisis de este escándalo exige recurrir de forma obligatoria a las nociones fundamentales de la ética periodística. Los códigos éticos de la profesión establecen con claridad que el respeto a la verdad y el derecho del público a conocer los hechos constituyen los deberes primordiales del periodista. Para que estos principios se cumplan, es condición indispensable la vigencia plena de la libertad de prensa y de expresión.
La gravedad aumenta de forma exponencial al constatar que estas directrices restrictivas emanan de una señal estatal. El Estado tiene la obligación constitucional y convencional, a través de pactos internacionales, de abstenerse de utilizar los recursos públicos para amedrentar a las voces disidentes o incómodas.
Asimismo, es imperioso analizar el fenómeno de la autocensura, que suele ser la consecuencia directa de este tipo de episodios. Cuando un medio de comunicación castiga, presiona o expone a un periodista por informar con libertad, envía un mensaje disciplinador hacia el resto de la redacción. El temor a la pérdida del puesto de trabajo o a sufrir represalias profesionales genera que muchos comunicadores opten por omitir temáticas conflictivas de manera voluntaria. Que Laura Serra haya decidido confrontar la orden del control impidió que el mecanismo de la autocensura se consumara en esa oportunidad, pero deja en evidencia el ambiente de hostilidad y precarización editorial en el que los profesionales deben desempeñar sus tareas diariamente.
La oscuridad institucional demostrada al dar de baja los contenidos de las plataformas digitales atenta también contra el derecho al acceso a la información pública. En la era digital, el archivo audiovisual de los debates parlamentarios constituye un patrimonio histórico y documental de la ciudadanía. Borrar un registro público porque el resultado de una votación o el debate interno no agrada a las autoridades de la Cámara, representa un acto de autoritarismo inaceptable en una sociedad democrática madura.
El conflicto desatado en Diputados TV expone que la libertad de expresión nunca es una conquista definitiva, sino un territorio en permanente disputa frente a las tentaciones hegemónicas del poder político. El intento de censurar a Laura Serra y la interrupción de las transmisiones oficiales de las comisiones del Congreso constituyen graves retrocesos en materia de transparencia institucional y ética pública. El periodismo no puede ser condicionado por las conveniencias tácticas de un bloque oficialista ni por las disputas de poder de sus dirigentes.
La construcción de una opinión pública libre y debidamente informada requiere de medios públicos independientes, gestionados con criterios de diversidad profesional y ajenos al partidismo. Solo mediante el ejercicio de un periodismo crítico, valiente y firmemente apegado a las normas será posible poner freno a los desbordes autoritarios y garantizar que los canales del Estado cumplan verdaderamente con la función social para la que fueron creados: informar con verdad, rigor y libertad a todo el pueblo de la Nación.
FUENTES
-Héctor O. Becerra: Cuaderno de ética y deontología profesional.
-La Nación, https://www.lanacion.com.ar/politica/escandalo-en-diputados-tv-intentaron-censurar-a-una-periodista-por-hablar-del-conflicto-en-el-bloque-nid11042024/ , 11/04/2024.
-Perfil, «https://www.perfil.com/noticias/politica/periodista-censurada-vivo-mientras-hablaba-comision-juicio-politico-interna-libertaria.phtml «, 12/04/2024.
-El DiarioAR, «https://www.eldiarioar.com/politica/no-hablar-comision-jucio-politico-censuran-directo-periodista-diputados-tv_1_11283182.html «, 12/04/2024.
-El DiarioAR, «https://www.eldiarioar.com/politica/fuerte-repudio-censura-periodista-diputados-tv_1_11286654.html «, 12/04/2024.
-La Política Online, «https://www.lapoliticaonline.com/politica/menem-censuro-en-vivo-a-una-periodista-de-diputados-tv-que-contaba-la-pelea-con-pagano/ «, 12/04/2024.
-Letra P, «https://www.letrap.com.ar/politica/la-libertad-atras-diputados-censuran-dos-periodistas-el-canal-la-camara-n5407814 «, 12/04/2024.
-Infocielo, «https://www.infocielo.com/tendencias/censura-vivo-le-pidieron-una-periodista-diputados-tv-que-no-hable-la-comision-juicio-politico-n783841 «, 11/04/2024.
-Minuto Uno, «https://www.minutouno.com/politica/comision-juicio-politico-la-camara-diputados/la-censura-vivo-laura-serra-diputados-tv-no-se-puede-hablar-la-comision-juicio-politico-n5980117 «, 12/04/2024.
-FOPEA, «https://fopea.org/otro-mes-de-insultos-censura-y-descalificaciones-al-periodismo/ «, 18/04/2024.
