Eugenia Nardone: «Hoy el fútbol femenino tiene otra repercusión»

Por Valentina Topich y Malena Reggiani

Defensora férrea, zurda y llena de experiencia competitiva, Eugenia Nardone suele repartir sonrisas pero ahora cobija un motivo específico para sonreír más: el julio de 2026 le trajo la gloria de ser campeona con Racing. Y, encima, el primer título en la historia del club, un club en cuya Primera División ya jugó más de 100 partidos. Formada en el Social Lux de su Rosario natal, con pasos por la UAI y por el fútbol de Portugal, viene de jugar un campeonato bárbaro -cómo saltear su gol a Independiente o su pase de gol en la victoria agónica frente a Unión- y piensa pasados, presentes, futuros y ciclos comunicacionales del fútbol femenino en la Argentina. A los 26 años, estudia la licenciatura en Educación Física y Deporte en la Universidad de Avellaneda. Y va por más. De todo eso, conversó con El Equipo.

-Racing ya le había ganado a San Luis pero el partido de San Lorenzo frente a Lanús seguía. Dependían de ese resultado para festejar. ¿Qué fue lo primero que se te pasó por la cabeza cuando se confirmó el título?

-Fueron tres minutos más o menos que esperamos. Todas en ronda. Se hicieron eternos. Si bien sabíamos que San Lorenzo iba perdiendo 1 a 0, y el empate tampoco le servía, porque íbamos a quedar como campeonas, había mucha ansiedad. En el momento ibas cayendo de qué se estaba dando, porque si bien era fútbol y todo podía pasar, lo más lógico era ir a una final mano a mano que se iba a jugar el domingo. Nosotras desde un primer momento estábamos enfocadas en hacer nuestro partido y ganarle a San Luis y después ver qué sucedía con San Lorenzo y prepararnos para eso. Pero nos encontramos con que terminamos siendo campeonas ahí.

-¿Cómo son los tiempos finales de alguien que anda a un paso de salir campeón?
-Venían siendo semanas de mucho trabajo, de mucha concentración, desde lo mental muy intensas porque estábamos mano a mano con San Lorenzo peleando palo a palo. Ellas estaban haciendo un gran torneo, entonces no te podías relajar, y toda esa energía que traías de esas últimas semanas, bueno, te baja toda la información al momento que nos enteramos que terminó el partido y fue una alegría y una emoción muy grande. Sinceramente siento que todavía no terminamos de caer del todo y que, seguramente, podamos tomar dimensión de este logro en unos años.

-¿Que representa este título en tu carrera?
-Es un sueño. Muchas de las que conformamos el plantel hoy, que logramos esto, venimos hace muchos años en este club, presenciando el crecimiento que tiene año tras año, lo que apuesta por el femenino, el proyecto que tiene. Nosotras, junto a otra de las chicas, arrancamos en Racing cuando nos entrenábamos en sintético, con nuestra propia ropa, las condiciones no eran las mejores. Y año tras año fuimos teniendo el objetivo de ir mejorando y, a medida que iba creciendo Racing como club, que iba creciendo el fútbol femenino y demás, nos íbamos ilusionando mucho con el campeonato. Venía siendo muy doloroso quedarse tan cerquita, tan en la puerta los últimos años que conseguimos muchos subcampeonatos, y haberlo logrado termina siendo la frutillita del postre, porque fue un proceso muy lindo pero al mismo tiempo doloroso. Como te digo, el hecho de sentirlo tan cerca y que no se nos diera, pero sabíamos que era cuestión de tiempo. Hace seis meses, cuando perdimos la final contra Belgrano, nos dolió muchísimo, pero este equipo tiene una mentalidad admirable. Enseguida nos repusimos, nos volvimos a poner el objetivo de campeonar, Obviamente es raro ponerse el objetivo de ser campeón porque campeón sale uno solo, es duro pero sabíamos que estaba al caer. Lo reitero: era cuestión de tiempo que Racing saliera campeón.

-Justamente hablas de lo difícil que era hace unos años. ¿Qué cuestiones te parece que fueron cambiando o evolucionando con el paso del tiempo en torno al fútbol femenino en el país?
-Cambiaron muchas cosas. A raíz de que se fue visibilizando un poco más el fútbol, se torno semiprofesional, no solo los clubes aportaron mucha seriedad y mucha más atención a la disciplina, sino que las jugadoras cambiaron mucho su mentalidad. Yo, sin dudas no soy la misma jugadora que era hace seis años. Hoy, si bien siempre intente manejarme lo más profesional posible, en la realidad es otra, hay que tener otros cuidados, tenés que ser más completa en todos los sentidos porque también el fútbol se está poniendo más competitivo. El hecho de que haya categorías inferiores y juveniles también hizo crecer mucho al deporte porque cada vez hay más chicas que llegan a Primera, que te exigen, que te empujan.

-Es un escenario que se ve desde adentro y desde afuera.
-El crecimiento del femenino se nota mucho en el rendimiento de la Selección Argentina. Eso también genera que los clubes de afuera pongan la mirada acá, que haya muchas jugadoras que se puedan ir al exterior. Es un crecimiento que está muy a la vista y pareciera que sigue ese camino. Siento que, en conjunto con las jugadoras que se van sumando de las categorías juveniles, más las que estamos hoy en Primera, cada vez lo tomamos con mayor seriedad. Estamos cerca de tener un fútbol femenino cada vez más vistoso, más profesional y cada vez más grande.

-¿Te parece que los medios le dan esa visibilidad que merece el deporte, teniendo en cuenta el gran crecimiento que está desarrollando?
-Por suerte ahora se pueden ver todos los partidos por LPF Play. En su momento por ahí dependía mucho de que cada club transmitiera su partido. Eso le quitaba un poco de visibilidad porque no todos los clubes lo hacían. Fue variando: en un momento era libre por DeporTV, después pasó a TNT, la transmisión fue variando bastante. También se nota mayor visibilidad en las redes sociales, hay patrocinantes que se acercan, cada vez más medios exclusivos del femenino: sí, se nota que está teniendo mucha más repercusión. Lo importante y lo positivo es que no está teniendo repercusión solo desde lo político, la lucha y esas cosas, sino que ahora se está enfocando más en lo futbolístico, ciertas jugadas, jugadoras, el mercado de pases. Nosotras, ahora que salimos campeonas, por suerte estamos teniendo mucho alcance con ciertos medios, se nota que hay un interés también por informar y por sacar noticias del femenino y eso está buenísimo, lo celebramos mucho.

-En tu paso por el fútbol europeo, ¿sentiste una diferencia notoria respecto de Argentina?
-Lo que me pasa a mi a la hora de diferenciar es que Racing es un club 100 por ciento profesional, es un club enorme, tanto en Argentina como en Sudamérica, entonces las condiciones que hoy tiene alguien que juega en Racing, te diría que son mejores que cualquier equipo, de mitad de tabla para abajo, de Portugal o de una segunda categoría de España, Racing le pelea en condiciones, te lo firmo. Entonces una termina poniendo la balanza: estoy cerca de casa, en mi país, en un club donde me siento cómoda y que nos brinda todo, sino estar lejos, obviamente cumpliendo un sueño y viviendo otras experiencias, creciendo desde otro sentido, pero renegando un poco más. A esos equipos a los que yo podría ir, las condiciones quizás no eran tan buenas. Entonces, una termina eligiendo quedarse acá en Argentina que sabe que cuenta con muchísimas cosas.

-¿Y en cuanto a lo futbolístico?
-En Portugal me sorprendió muchísimo el nivel de la liga, en cuanto a la técnica individual. Las jugadoras eran muy ricas en ese sentido y en lo físico, también. Yo tenía compañeras de ascendencia africana con un porte privilegiado y un aspecto físico que daba qué hablar, envidiable en ese sentido. Pero, como se dice siempre -y no quisiera repetir la frase cliché, pero es la realidad-, el sudamericano, el argentino tiene algo. Ellos me lo decÍan, aprenden mucho de nosotros y nos admiran. Creo que lo que tenemos nosotros no lo van a tener nunca y quizás es ahí donde compensamos la falta de técnica o un poco el tema físico también.

-Acá se vive de otra manera…
-Sí, totalmente, hablaba mucho de eso con mis compañeras. De hecho, me llevé mucha frustración. Justo el equipo en el que estuve estaba peleando el descenso y veía cómo había mucha liviandad en ellas, lo tomaban con mucha calma y nosotros, siendo tan pasionales como que intentás contagiar. Pero no lo ven, no lo viven así. No digo que esté mal pero simplemente lo toman de otra manera. Y eso es lo que nos va a diferenciar siempre.

-¿Cómo se ve el equipo de cara a este nuevo campeonato?
-El tema de la Libertadores es algo que nos entusiasma y nos ilusiona mucho. Sabemos que tenemos dos caminos, uno es salir campeonas de nuevo, iríamos directo nosotras, y el otro camino es jugar la final contra el equipo campeón del Clausura. Mediante la vía que sea, queremos conseguirlo, sería un sueño jugar una Libertadores con Racing, hacer historia en ese sentido también. Pero, como decía, es difícil volver a lograr esto, no por nada es la primera vez que se logra en la historia del club y también trabajando mucho la parte mental: después de ganar algo así uno tiende a relajarse, pero no es el caso de este equipo.