Por Ignacio Vázquez y Ezequiel Fabián Castro
El crecimiento de un deporte no se mide únicamente por los resultados o los títulos, sino también por las historias que construye y la huella que deja en quienes lo practican. En el futsal argentino, las estadísticas y las competencias representan apenas una parte de una realidad mucho más amplia, atravesada por trayectorias personales, sacrificios y experiencias que también forman parte de su identidad.
En marzo de 2026, Facundo Schusterman empezó a documentar sus experiencias. El jugador de 31 años, con pasado en Europa y en la Selección Argentina, hoy defiende los colores de Hebraica. Quería registrar aquello que forma parte de la vida de un profesional y que muchas veces queda fuera del alcance de la prensa: los días de entrenamiento, los viajes, la intimidad de un vestuario, todo lo que existe antes y después de los cuarenta minutos de juego. Lo que quizá empezó como una manera de guardar recuerdos terminó convirtiéndose en algo inédito para el futsal: Schusterman fue el primer jugador de la historia de la disciplina en realizar un vlog diario durante una temporada completa constituida de 34 fechas. Hoy, su canal de YouTube (Facundo Schusterman – YouTube) supera los 21.500 suscriptores, los cuales encontraron allí una forma distinta de acercarse a este mundo.
-¿Cómo viviste estas 34 fechas haciendo vlogs diarios?
-Era una idea que tenía hace mucho tiempo en la cabeza y, a principios de año, hablando un poco con el cuerpo técnico que estaba en ese momento —que no es el de ahora, era otro— y también con los chicos del equipo, me permitieron meter una camarita en el vestuario. La verdad que lo disfruté mucho y lo voy a seguir disfrutando, si Dios quiere, porque era algo que no había, algo muy innovador. También tuvo mucha repercusión, recibí muchos lindos mensajes y hay mucha gente a la que le gusta el contenido, entonces eso también te da la fuerza para seguir metiéndole.
-A principios de año, antes de comenzar el torneo, ¿cómo reaccionaron Federico Dotolo, tu entrenador en la primera mitad del año, y Kevin Chiarello, el capitán del equipo, ante la propuesta? ¿Y cómo fue después la charla con Germán Núñez Helguera, el actual entrenador, para continuar con el proyecto?
-Con Fede hablé antes de empezar el torneo y le pregunté si existía la posibilidad de poner una camarita en el vestuario y un micrófono también en la charla técnica. Cada vez que tengo la posibilidad de decirlo, se lo agradezco un montón porque realmente tener un técnico que te abra las puertas del vestuario, con todo lo que eso implica, no es fácil en este deporte porque nunca se hizo. Él me dijo: «Facu, dale, sin problema». Después también lo hablé con Kevin, que es el capitán, y me contestó: «Facu, dale de una». Obviamente, en la edición saco algunas cosas que no queremos que salgan. Es contenido privado, pero a la vez lo manejo bien: mostramos lo que queremos mostrar y lo que no, no lo mostramos.
-Te avalaron la idea.
-Me dieron el OK y después les empezó a gustar. Creo que, cada vez que salía un lindo partido, a todos los pibes les gustaba y esperaban el video. El último, que fue contra Estrella de Boedo, es una locura. Tuvimos una racha en la que nos fue muy bien y era hermoso. Después tuvimos una racha muy mala y en mi cabeza aparecía la pregunta: «Che, ¿qué hago? ¿Sigo subiendo videos o no?». Pero la realidad es que, en algunos de los videos, yo también decía que esto había empezado para mostrar un poco el lado B del deporte de alto rendimiento y había que mostrar las buenas y las malas. Tocó pasar por las buenas, tocó pasar por las malas y mostré todo.
-Muchas veces se habla de traer ideas de Europa o de otros lugares del mundo que quizás todavía no se implementan acá. Durante tu paso por Europa, ¿viste algo similar a lo que hacés vos?
– No, la verdad que no. Por eso también tenía esa idea. Tuve la posibilidad de jugar en varios países y un poco eso es lo que me abrió la cabeza a decir: «Che, quiero mostrar un poco este mundo que capaz no se conoce tanto». En el futsal, la realidad es que muchas veces no tenemos la visibilidad que tienen otros deportes. Tuve la posibilidad de conocer otras culturas y ver cómo se vive el futsal en diferentes partes del mundo, y es una locura. No es lo mismo cómo lo vivimos acá que cómo se vive en Indonesia, en Hungría, en Italia o en Francia. Hace mucho tenía ganas de hacerlo en otros países pero, por una cosa u otra, nunca di ese paso. Acá sí y la verdad que estuvo muy bien.
-Una vez que arrancó el proyecto, la gente empezó a generar expectativas por ver los videos. ¿Cómo viviste esa emoción que llegaste a generar?
-Está bueno lo que decís porque, por ejemplo, me pasó hace poco que me había quedado colgado un video: el de River, que fue la fecha anterior a Estrella de Boedo. Mucha gente me lo empezó a pedir, pero yo no lo quería subir porque estábamos ante un partido muy importante. Me salió resguardar un poco al equipo y a mí mismo. Dije: «No quiero subir nada esta semana, quiero estar enfocado». No quería abrir ese espacio a los comentarios ni que el equipo los viera y se generará una bola de presión. Entonces no subimos nada.
-Es como una doble motivación.
-Lo disfruto porque también es algo que me mantiene ocupado de cabeza. Yo siempre creí que en el deporte es muy importante tener un proyecto paralelo. Nosotros nos entrenamos y después nos vamos a nuestras casas, donde tenemos mucho tiempo libre. Hay muchos que laburan y demás, pero, en todos los lugares donde estuve, siempre tuve como mucho tiempo libre y estaba en búsqueda de ese proyecto paralelo. Esto, más que un laburo o algo que capaz el día de mañana puede convertirse en un ingreso, me entusiasma y lo hago con placer. Me sale disfrutarlo y no sé si le doy tanta bola a la presión que me puede generar hacer o no hacer algo. Para mí es un desafío lindo. Cada vez que termina un partido, tenés una semanita para subir un video y mostrar un poco la intimidad del equipo.
-En los primeros diez partidos, antes de la lesión, jugaste mientras alguien te grababa. Hoy ya tenés personas trabajando con vos y, durante el proyecto, se sumó Segundo Palo como sponsor. ¿Cómo ves el futuro de este proyecto? ¿Creés que puede terminar convirtiéndose en otro trabajo?
-Actualmente tengo dos personas trabajando conmigo: una que graba los partidos y un editor. Yo empecé editando los videos, pero tardaba mucho. Me gustaba hacerlo pero sentía que con un editor podía darle un salto de calidad. El editor (Bruno) también llegó a través de los videos. «Che, siento que el contenido tiene mucho potencial, me gustaría laburar con vos»,.me comentó. Hicimos unas pruebas y anduvo. Hoy tengo a esas dos personas a las que les pago. Es un gasto que yo veo como una inversión. Siento que, mientras mejor salgan las cosas, pueden llegar mejores sponsors, puede convertirse en un trabajo y, obviamente, por qué no, empezar a monetizar y generar algo. Por suerte, en este momento no sé si estoy en la búsqueda de eso, pero estaría bueno. Por otro lado, lo disfruto mucho y tengo un montón de cosas en la cabeza para seguir haciendo. Me entusiasma.
-Si bien siempre existen los videos de presentación de los jugadores, con compilados de jugadas y demás, ¿creés que el día de mañana el jugador de futsal va a tener que empezar a priorizar su imagen y su marca personal en las redes sociales? No necesariamente haciendo un vlog diario, pero sí dándole más importancia a su presencia digital.
-Sí, sí. A veces no sé si decir que está mal visto, pero existe esa crítica fácil de «Sí, está boludeando en las redes sociales, ¿viste?» Pero yo siento que es muy importante, me estoy dando cuenta de eso. En un momento estuve alejado de las redes, no me gustaban y sentía que no conectaba con ellas pero también advierto que, en el mundo en el que vivimos hoy, sin dudas que es importantísimo esto que se habla ahora de la marca personal y todo lo demás. Somos deportistas profesionales. Con lo que estoy haciendo en YouTube, registro que genera mucha curiosidad en la gente saber quiénes somos, a qué nos dedicamos y si se puede vivir de esto o no. Yo creo que el uso de las redes sociales es muy importante, obviamente si las usás bien, no para boludear, sino para hacer crecer la imagen del deportista.
-¿Priorizás fortalecer el nicho del futsal, llegando a la gente que ya consume este deporte, o te gustaría atraer a nuevas personas para que empiecen a interesarse?
-No lo sé todavía. Arranqué sin una estrategia, arranqué a mostrar videos de Hebraica, de mi equipo. Solo hice un video en el que fui a ver Atlanta contra Franja de Oro, un partido de la B, que también tuvo muy buena repercusión. Fue salir un poco de lo que es Hebraica e ir a ver otro partido y me gustaría empezar a hacer más de ese contenido. Me gusta que sea el nicho del futsal, que sea algo específico, pero hoy tampoco le cierro las puertas a que mañana pueda abarcar el deporte de alto rendimiento en general o algo por el estilo. Por el momento, me gusta este nicho y dedicarme a los videos del futsal profesional.
-Si comparamos tus números en Instagram y TikTok, vemos que, incluso sumando ambas cuentas, todavía no alcanzás la cantidad de suscriptores de YouTube. ¿Cómo vivís esa repercusión que tuvo el canal?
-Siento que, si empiezo a crear más contenido en Instagram, tranquilamente puedo crecer y llegar a esos números. La verdad es que no le estuve dando mucha bola porque estuve más enfocado en YouTube. También estoy pensando en otras estrategias: ver si subo recortes de YouTube a Instagram y hacer colaboraciones. Creo que, si lo movés, podés crecer un montón pero también me gusta que Instagram sea mi espacio más personal, donde subo mis cosas, y que YouTube sea el mundo en el que la gente pueda ver. Son cosas con las que me estoy enfrentando ahora. Con toda la temporada, los partidos y todo lo demás, no tuve tiempo de parar a pensar en una estrategia más puntual. Ahora que estamos un poco más tranquilos, creo que es un buen momento para empezar a pensar en todas esas cosas, porque son proyectos que claramente quiero seguir adelante.
-Desde tu lugar como jugador, ¿cómo ves a la prensa del futsal argentino?
-Yo creo que cada vez está creciendo más. Si mirás el futsal de hace un par de años, no había tanta información dando vueltas. Hoy hay páginas donde te podés meter y ver absolutamente todo. Cada vez hay más cuentas en Instagram y también está creciendo YouTube, donde se empieza a mostrar más este deporte. Está bien, pero todavía tiene mucho por crecer. Lo noto, por mis suscriptores y por la cantidad de vistas y repercusión que tienen mis videos. Siento que es un nicho en el que hay mucha gente con ganas de ver contenido, así que me parece que se puede seguir creciendo un montón más.
